Mujeres que marcaron el motociclismo
Mañana, 8 de marzo, se celebra el Día de la Mujer, una fecha clave para reivindicar la igualdad en todos los ámbitos, incluido el motociclismo. El motociclismo ha sido tradicionalmente un territorio dominado por hombres, una realidad que persiste incluso en la actualidad.
Tabla de contenidos
- Pioneras del motociclismo
- Mujeres en la competición motociclística
- Mujeres que marcaron la industria de las dos ruedas
- Situación actual y futuro de la mujer en el motociclismo
No solo en la competición, donde la presencia femenina sigue siendo minoritaria, sino también en los clubes moteros, talleres mecánicos y en la industria en general, donde las mujeres continúan enfrentando barreras invisibles. A pesar de ello, muchas han desafiado las normas establecidas y han demostrado que la pasión por las dos ruedas no tiene género.
Desde pioneras que recorrieron el mundo en moto hasta campeonas en las pistas, su legado sigue inspirando a nuevas generaciones y abriendo caminos para un futuro más inclusivo. Pero aún queda mucho por hacer, porque el mundo del motociclismo sigue siendo, en gran medida, un auténtico «campo de nabos».
Pioneras del motociclismo
En las primeras décadas del siglo XX, cuando la sociedad imponía límites estrictos a las mujeres, algunas se atrevieron a desafiar las reglas sobre dos ruedas.
Bessie Stringfield:

Conocida como la «Reina Motera de Miami», Bessie fue la primera mujer afroamericana en cruzar los Estados Unidos en motocicleta en la década de 1930. En una época de fuerte segregación racial, enfrentó discriminación y peligros en la carretera, pero su valentía y amor por las motos la convirtieron en un símbolo de resistencia y libertad.
Theresa Wallach:

En 1935, esta británica realizó un viaje épico desde Londres hasta Ciudad del Cabo, atravesando el Sahara y desafiando las inclemencias del terreno con una motocicleta, un sidecar y una pequeña tienda de campaña. Su hazaña demostró que las mujeres podían ser igual de resistentes y aventureras que cualquier hombre.
Avis y Effie Hotchkiss:

En 1915, madre e hija emprendieron un viaje en Harley-Davidson desde Nueva York hasta San Francisco y de regreso, convirtiéndose en las primeras mujeres en completar esta travesía transcontinental.
Mujeres en la competición motociclística
Las competiciones de motocross, velocidad y rally tampoco han estado exentas de barreras para las mujeres. Sin embargo, algunas han dejado huella:
Dorothy Robinson:

Fue la primera mujer en ganar un campeonato de motocross en EE.UU. en 1940, abriendo camino para futuras generaciones en un deporte tradicionalmente masculino.
Laia Sanz:

Dominadora del trial con 13 títulos mundiales entre 2000 y 2013, y destacada piloto en el Rally Dakar, donde ha sido la mejor clasificada en la categoría femenina en múltiples ediciones y logró un histórico 9º puesto en la clasificación general en 2015.
Ana Carrasco:

Primera mujer en ganar un campeonato mundial de motociclismo de velocidad, al conquistar el Mundial de Supersport 300 en 2018.
Mujeres que marcaron la industria de las dos ruedas
Además de pilotar, muchas mujeres han contribuido al mundo del motociclismo desde otros ámbitos:
Beatrice Shilling:

Ingeniera británica que, durante la Segunda Guerra Mundial, diseñó un dispositivo que mejoró los carburadores de los aviones de combate, evitando que los motores fallaran. Su ingenio también se aplicó al mundo del motociclismo.
Gloria Struck:

Icono del motociclismo femenino, rodando en moto hasta los 90 años y siendo un referente en la comunidad Harley-Davidson y los clubs de motociclistas.
Situación actual y futuro de la mujer en el motociclismo
A día de hoy, el motociclismo femenino ha ganado reconocimiento y las barreras se han ido derribando, pero todavía queda camino por recorrer. La participación de las mujeres en competiciones de élite sigue siendo minoritaria, y en la industria, aunque su presencia es cada vez mayor, sigue habiendo desigualdades. No es raro escuchar algún comentario despectivo al ver a una mujer en moto, pero afortunadamente, estas actitudes son cada vez menos frecuentes.
Las nuevas generaciones están creciendo con una mentalidad más abierta y sin las ideas preconcebidas del pasado, lo que contribuye a un cambio positivo en la percepción del motociclismo femenino. A medida que más mujeres se suman a la comunidad motera, compiten y destacan en la industria, se va normalizando su presencia y demostrando que el motociclismo es un mundo para todos.
Sin embargo, figuras como María Herrera, piloto en MotoE y Superbike; Elena Rosell, quien en 2011 se convirtió en la primera española en competir en Moto2; Shelina Moreda, la primera mujer en correr en el circuito de Indianápolis en 2011; Katja Poensgen, que en 2001 se convirtió en la primera mujer en sumar puntos en una carrera del Mundial de 250cc;
no solo en los circuitos, también en resistenciaSara García, quien en 2020 completó el Rally Dakar en la categoría Original by Motul, sin asistencia, demostrando una tenacidad impresionante; y Laia Sanz, 11 veces ganadora del Campeonato del Mundo de Trial y la mujer mejor clasificada en la historia del Rally Dakar, alcanzando la 9ª posición en la general en 2015, siguen demostrando que el futuro del motociclismo será cada vez más inclusivo.
Estas pilotos del Dakar reflejan el mismo espíritu de aventura que movió a pioneras como Theresa Wallach y Effie Hotchkiss, enfrentándose a las dificultades del terreno y la resistencia de una industria históricamente dominada por hombres. Además, la creciente comunidad de moteras en todo el mundo sigue rompiendo barreras y consolidando su presencia en este apasionante deporte.
Las mujeres han estado en el motociclismo desde sus inicios, enfrentando retos y desafiando las normas para abrirse paso en un mundo que no siempre las ha aceptado. Desde las pioneras que recorrieron miles de kilómetros sin carreteras hasta las campeonas de hoy que desafían los límites de la velocidad, su legado es innegable. El futuro promete ser cada vez más igualitario, pero es fundamental seguir impulsando su participación y visibilidad.
Porque las motos no entienden de género, solo de pasión y de libertad.
VVVV y ráfagas…
