Marc Márquez resucita su leyenda en Assen: doble victoria y mensaje al campeonato
Publicamos esta crónica con retraso, coincidiendo con la celebración del Gran Premio de Alemania en Sachsenring, debido a compromisos laborales del redactor que han impedido una publicación más inmediata. No obstante, el valor de lo ocurrido en Assen merece ser contado, aunque sea unos días después.
El Gran Premio de Assen de 2025 pasó a la historia como uno de esos fines de semana que justifican la pasión por el motociclismo. Con un ambiente vibrante, caídas escalofriantes, remontadas memorables y actuaciones llenas de coraje, la Catedral del Motociclismo volvió a consagrarse como el escenario donde los campeones muestran su temple. Y esta vez, el predicador del domingo fue Marc Márquez, quien firmó una doble victoria para reafirmar que su gen competitivo sigue tan afilado como siempre.
Márquez: de las piedras a la gloria
El fin de semana arrancó con nubes oscuras para Marc Márquez. El viernes, dos caídas durísimas pusieron en duda su participación: una torsionó su tríceps y la otra lo arrastró a más de 160 km/h sobre la grava. Sin embargo, el sábado dejó claro que Assen, a pesar de no ser uno de sus circuitos preferidos, podía ser el escenario de su resurrección. Ganó la carrera al sprint con una gestión impecable, y el domingo repitió la hazaña: victoria en la carrera larga y 37 puntos al zurrón.
Marc no fue el más rápido del fin de semana, pero sí el más inteligente. «He puesto el ritmo cuando he querido, me he puesto primero cuando he querido, y he ganado como he querido», declaró. Su defensa fue perfecta, especialmente en el T4 y la chicane final, donde cerró cada puerta con cirugía milimétrica. Su gestión de las últimas 10 vueltas fue de manual. Gigi Dall’Igna, director general de Ducati Corse, lo resumía sin medias tintas: «Marc es quien marca la diferencia. Por encima de la moto, del ingeniero o del equipo».
Con esta victoria doble, Márquez iguala las 68 victorias de Giacomo Agostini en la categoría reina, quedando solo por detrás del legendario Valentino Rossi.
Bezzecchi y Bagnaia completan el podio de la clase reina
Marco Bezzecchi, con una Aprilia que parece haber encontrado su punto dulce en circuitos rápidos y de baja temperatura, fue segundo el domingo y tercero el sábado. Una actuación brillante que consolida su ascenso. Pecco Bagnaia, a pesar de algunos errores y dificultades, firmó un tercer puesto el domingo, demostrando madurez y asumiendo su culpa sin excusas.
Gestión de neumáticos y ritmo lento
Las condiciones meteorológicas empujaron a la mayoría de la parrilla a elegir neumáticos duros delante y medios detrás. Una combinación pensada para garantizar consistencia, aunque el ritmo fue más lento de lo previsto respecto al año anterior.
Lesiones, picaduras y sanciones
El GP no estuvo exento de drama. Álex Márquez sufrió una fractura del segundo metacarpeano en la mano izquierda tras una caída atribuida a un «mosqueo» por presión de otros pilotos. Fue operado de urgencia en Madrid y su presencia en Alemania es incierta.
Pedro Acosta, por su parte, sufrió una picadura de avispa en plena carrera que le provocó un dolor agudo en la cadera, obligándole a pasar por el hospital. Aun así, completó la prueba. Morbidelli recibió una Long Lap Penalty, y pilotos como Ogura, Aldeguer y Joan Mir terminaron en el suelo.
Moto2: Diogo Moreira hace historia
El brasileño Diogo Moreira firmó su nombre en los libros al convertirse en el primer piloto de su país en ganar una carrera de Moto2. Su pulso con Arón Canet fue intenso, aunque el español terminó cediendo posición en las últimas vueltas. Moreira es ya objetivo de marcas como Yamaha, KTM y Aprilia.
La tercera plaza fue para Manu Gas, quien protagonizó una gran remontada desde atrás con ritmo constante y cabeza fría.
Moto3: caos, fracturas y un Rueda triunfal
La carrera de Moto3 estuvo marcada por un accidente estremecedor: Luneta fue atropellado por Furusato y Adrián Fernández, sufriendo fractura de tibia y peroné. La bandera roja fue inmediata.
En la reanudación, José Antonio Rueda impuso su ritmo y se llevó la victoria. Máximo Killes, que había salido como un tiro, cometió errores y acabó por los suelos, perdiendo una gran oportunidad.
El GP de los Países Bajos ha dejado un mensaje claro: Marc Márquez ha vuelto a ser el hombre a batir. Su dominio en un circuito que no le favorecía, tras golpes y con frialdad quirúrgica, resucita la leyenda de un piloto que no está dispuesto a ceder el trono sin pelear. Mientras tanto, nuevas estrellas como Moreira y Rueda iluminan el futuro.
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